El huevo es un astringente muy eficaz (si conversamos sólo de la clara), por eso, si combinas la clara batida con unas gotas de limón ¡posees el mejor astringente casero!
Tan solo emplea la clara batida, mezclada con una gotas de limón, sobre tu rostro, hasta que se seque, luego retira con agua fría, ¡y listo!
Logras aplicar entre 2 y 3 veces por semana.

